Moda

Dior y Lanvin – Dos firmas con puesto vacante

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Es el comentario de estas semanas: Raf Simons deja Dior y Alber Elbaz deja Lanvin. Dos cambios que han producido un terremoto en la industria, pero que si se ve con cierta perspectiva, entra dentro de la normalidad.

Después de la semana de la moda, el baile de nombres en las direcciones creativas de las casas francesas siempre se produce. Pero esta vez la música ha sonado en dos firmas con una larga trayectoria y que son pilares fundamentales de la moda. Raf Simons ha estado poco tiempo en Dior, tres años y medio, para ser más exactos. Quizás la sombra alargada de John Galliano no ha podido con él. O tal vez las presiones y comentarios suscitados tras su última colección han desencadenado la decisión “oficial”, tomada por él.

Lo cierto es que durante la etapa Simons en Dior las ventas han aumentado en un 60%, y la firma se ha renovado con una imagen más minimalista y moderna, lejos del barroquismo y exuberancias propias de la etapa Galliano. Una nueva línea que gusta a las clientas más jóvenes y que le ha consagrado como diseñador dentro del fashion system. El belga, que proviene de la escuela de Amberes ha dotado de contemporaneidad y libertad a los códigos de Christian Dior con seis colecciones de mujer al año (dos de alta costura, dos de prêt-à-porter, una crucero y otra prefall). Un trabajo de altura al alcance de pocos diseñadores, teniendo en cuenta que además de todo esto, también tiene su propia casa: Raf Simons, con la que a partir de ahora se volcará.

albert-elbazEl otro huracán llegaba de forma inesperada cuando la casa Lanvin confirmó después de muchos rumores en WWD el fin de la etapa de Albert Elbaz en la mítica casa tras catorce años. Es mucho tiempo y va a costar hacerse a la idea de un Lanvin sin Elbaz. Pero lo cierto es que su nombre ya sonó para las quinielas de Dior en 2011, y ahora más que nunca tiene muchas papeletas.

Alber Elbaz es de los pocos diseñadores que no ha fundado casa propia y ha gastado todas sus fuerzas en las marcas para las que ha trabajado. Llegó a Lanvin cuando la maison sólo tenía el nombre de la mítica Jeanne, pero nada más. Él construyó un estilo rompedor, tanto en hombre como en mujer, y reinterpretó los códigos de la casa, adaptándolos a los nuevos tiempos, y haciendo de Lanvin una firma de culto, colorista, poco afectada por las tendencias, además de unos cuantos iconos de deseo que se venden muy bien.

“Tras mi salida de Lanvin por decisión de la accionista mayoritaria, me gustaría expresar mi gratitud y buenos deseos para todos aquellos que han trabajado conmigo apasionadamente para revivir Lanvin durante los últimos 14 años; expresar mi afecto hacia mis maravillosos compañeros que me han acompañado en los talleres, y que apoyaron mi trabajo”

Alber Elbaz es uno de los grandes talentos de moda, consagrado y adorado a partes iguales por una crítica que está de su lado, ya que forma parte de los diseñadores que innovan y experimentan. Un único desfile suyo, guste o no, tiene más ideas que muchos diseñadores en toda una carrera. Y eso es un mérito que le ha valido el apoyo de la industria, que le ve con muy buenos ojos desde hace años, y que ahora espera su próximo destino.

Al igual que Simons, estos dos consagrados empiezan a escribir una nueva página en el mundo de la moda que no dejará a nadie indiferente.

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